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Kurt Schwitters

Merz: 1924-1932

2021, 96 pp.   
isbn: 978-987-47103-5-2

En 1923 Kurt Schwitters funda la editorial Merz, y un año más tarde, junto a Käte Steinitz, la Editorial Aposs. Publicaron tres libros de cuentos ilustrados y la revista Merz nro. 18/19, único número de una colección dedicada a la arquitectura moderna. En 1926, por problemas financieros, la editorial tuvo que cerrar, y todas las publicaciones de las dos editoriales aparecieron como números de la revista Merz entre 1923 y 1932.

Sin embargo, la Merz 20. Catálogo Schwitters, que se publicó en 1927, no tuvo ese mismo origen. Este número puede entenderse como una retrospectiva de la obra visual, programática y literaria de Schwitters. Además, fue concebida como catálogo para la exposición itinerante de su obra por Alemania entre 1926 y 1927.

Cuatro años después, en 1931, publicó la Merz 21. Primer cuaderno de violetas. Pequeña antología de poesía Merz. Esta, junto con la Merz 24, supuso un cambio en la política editorial, ya que fue la única focalizada en lo textual y con escritos exclusivamente de Schwitters. Ya el subtítulo remarca esta novedad: en griego, ánthos (ἄνθος) significa “flor” y légein (λέγειν) “recoger, coleccionar”; la palabra “antología” se convierte en el acto performático de “recoger flores” (antología, ἀνθολογία) con el que el autor recopila algunos de sus textos en prosa: “Violetas”, “La lotería del jardín zoológico”, “Schacko Jacco”, así como su último texto programático “Yo y mis metas”. En la portada de la revista se reproduce la firma manuscrita del autor para subrayar, quizá, esa fusión definitiva entre el artista y el editor.

La consciente autoescenificación que hace Schwitters de sí mismo como artista y el tono irónico con el que habla del futuro son el resultado del conflicto artístico y político de los años treinta: la mayoría de las instituciones que amaba y respetaba en Alemania (como la galería y revista Der Sturm o la Bauhaus) se encontraban con problemas económicos, y para el año 33 ya ambas habían cerrado sus puertas. Su actividad de diseñador y tipógrafo fue la única posibilidad que halló para acercarse a su público.

La Merz 21 presenta un claro posicionamiento del artista-Merz: en tiempos de creciente crítica y migración hacia el interior, Schwitters aboga por un arte apolítico, sin tendencia, no esencialista, no nacional, no temporal, no a la moda.

La última actividad editorial de Schwitters fue la impresión de su “Sonata prístina”, publicada como Merz 24 en 1932. En 1926, Schwitters había planificado un número diseñado tipográficamente por Lissitzky, que sería editado por Katherine Dreier en los Estados Unidos. Después de haber tenido una discusión con Lissitzky, Schwitters asumió el diseño de la partitura, pero el proyecto quedó en la nada. Es así que le encarga la composición tipográfica a Jan Tschichold, quien terminó la tarea en 1932, en el marco de su trabajo como Maestro impresor para la Escuela de Maestros tipográficos de Múnich.

Schwitters consideraba que la MERZ 24. kurt schwitters: sonata prístina era su obra poética más completa e importante. Llevaba trabajando en la pieza durante 11 años y probándola constantemente en numerosas conferencias. Hizo un disco, la presentó en la radio e incluso hubo un proyecto para llevarla al cine. La misma publicación de la Merz 24 no significó, para él, su forma definitiva: “solo la mitad es muy buena”. La alta relevancia que le concedía a la sonata prístina también se debe a su concepción multimedia y transversal, a la obra de arte total Merz que reunía todos los elementos en una sola unidad artística. La sonata prístina no solo es considerada como la obra más importante de Schwitters, sino que también es la obra más extensa y compleja dentro de la poesía fonética moderna.

Después de 1932, Schwitters no volvió a publicar, lo que probablemente se debió a su situación financiera, así como a la situación política cada vez más oscura en Alemania. Sin embargo, aún en el exilio, el artista-Merz continuó vendiendo su revista: “todavía tengo todos los números, incluso aquí. La Merz 1, 2, 4, 6, 7, 11 cuestan medio dólar cada una, por 1 dólar vendo la Nasci, [...] Violetas [...]”. En Inglaterra, obviamente pensaba en reanudar la serie Merz y existe una copia mecanografiada con un breve texto sobre Abstract art y el encabezado Merz 25. También pensaba traducir al inglés y al holandés la Merz 18/19, incluso le pidió a Jan Tschichold, si podía ponerlo en contacto con la editorial Penguin. Nada de eso pudo concretarse.

Kurt Schwitters murió en Inglaterra el 8 de enero de 1948. La revista Merz, por sí sola, es su legado artístico-editorial.