©Buchwald Editorial, 2019, Buenos Aires

  • Heiner Müller

AYER, EN UNA TARDE SOLEADA...

AYER, EN UNA TARDE SOLEADA

Mientras viajaba por Berlín la ciudad muerta

de regreso de algún país extranjero

tuve por primera vez la necesidad

de desenterrar a mi mujer de su tumba

yo mismo la había cubierto con dos palas llenas de tierra

y revisar qué queda de ella

huesos que en mi vida he visto

sostener su cráneo en mi mano

e imaginar cómo era su rostro

detrás de las máscaras que llevaba

por Berlín la ciudad muerta y otras ciudades

cuando estaba cubierto con su carne.


No hice nada para satisfacer la necesidad

por miedo a la policía y los chismes de mis amigos.