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Max Beckmann: Autobiografía (1924), Sobre mi pintura (fragmento, 1928), Carta a Peter Beckmann

Autobiografía 1924

1. Beckmann no es una persona muy simpática.

2. Beckmann tiene la mala suerte de tener talento para la pintura y no una entidad bancaria.

3. Beckmann es trabajador.

4. Beckmann comenzó su formación como ciudadano europeo en Weimar, Florencia, París y Berlín.

5. A Beckmann le encanta Bach, las pinturas al óleo marca Pelikan, el papel y 2 o 3 alemanes.

6. Beckmann es berlinés y viven en Fráncfort del Meno.

7. Beckmann se casó en Graz.

8. Beckmann idolatra a Mozart.

9. Beckmann padece de una predilección, que nada puede matarla, por la deficiente invención “vida”. [...]

10. Beckmann, a pesar de todo, ha comprobado que hay una “luz del sur”. También la idea de meteoritos lo tranquiliza.

11. Beckmann todavía duerme bien.

Fragmento Sobre mi pintura, 1928

La pintura es algo difícil y exige total entrega. Y es posible que haya pasado por alto, como un ciego, sin siquiera reconocerlos muchos aspectos de la vida real y política. Sin embargo, parto de la premisa de que existen dos mundos: el mundo del espíritu y el de la realidad política. Ambas son funciones claramente delimitadas de la manifestación de vida [Lebensmanifestation], a veces entran en contacto, pero, en principio, son fundamentalmente distintas. Ustedes decidirán cuál es más importante. Para mí y mi trabajo lo más importante es la idealidad [Idealität] que se esconde detrás de la aparente realidad. A partir del presente dado, busco el puente hacia lo invisible; ya lo dijo un famoso cabalista: “Willst du das Unsichtbare fassen, dringe, so tief du kannst, ein - in das Sichtbare”. [Si querés aprender lo invisible, adéntrate tan profundamente como puedas en lo visible]. En mi caso, siempre se trata de capturar la magia de la realidad y traducirla en pintura. Hacer visible lo invisible por medio de la realidad. Puede sonar paradójico, ¡pero no es más que la realidad la que conforma el verdadero misterio de la existencia!


Carta a Peter Beckmann, 22 de mayo de 1948

Estás ante y en un misterio que no puedes ni debes entender, pero en la forma y el grado de respeto con que trates a ese misterio está enterrado tu destino.